Sexo para Tres
Rodrigo
Soy escorpiano y como tal debo tener un control cuasi total sobre situaciones extremas y excitantes, y digo "casi" porque esas mismas se presentan imprevisibles en muchos casos; tal como la que me lleva a este relato. Cerca de fin de año habían fiestas casi todos los días, había que decidir donde ir y así fue que me encontré con un amigo en una fiesta de esas tantas. Empezamos tomando cerveza mientras tratabamos de ligar algo, así que despues de algunos rechazos entramos a bailar con lo que había, que en realidad no eran las reinas del baile precisamente pero zafabamos. La cerveza no paraba y ya había suficiente calor como para algo de acción, la boluda que estaba conmigo no se dejaba poner una mano encima así que enseguida la dejé para tratar por otro lado; mientras tanto veía que mi amigo Carlos ya se estaba transando mal a una mina bajita, morocha, ojos grandes bastante linda. Yo pensaba en lo que me estaba costando tener algun toque, parecían monjas las hijas de puta... y bueno con toda la calentura seguía cambiando de pareja y mas cerveza hasta que me llama Carlos y me dice: "Vení, vamos al baño un toque." Salimos en dirección a los baños y me encaró diciendo si me prendía en un trío con la morocha con la que bailaba, no pensé mucho, los ratones se dispararon como cohetes en mi cabeza produciendo todo tipo de fantasías. Nunca tuve este tipo de experiencia así que me preguntaba mil cosas, desde que decirle a la piba a como encararla en la cama; me carcomían esos detalles produciendo una terrible exitación de niveles volcánicos. El ambiente ya aclaraba por si mismo que estaba todo sobre ruedas así que fue Carlos quien nos invitó a irnos a algún lugar mas tranquilo. Hicimos 4 cuadras y llegamos a un hotel de turismo, pagamos y entramos. Apenas ingresamos puse música que suene de fondo, ellos empezaron un medio baile comiendose la boca y desnudandose uno al otro conmigo de testigo. No tardé nada en sacarme todo y unirme a Carlos besándola cada parte de piel que alcanzara; mientras Carlos le comía la boca saltándose a sus tetas, me dediqué a acariciarla entre los muslos sin llegar a su vagina directamente, para mi satisfacción estaba totalmente depilada así que recorría sus piernas con ambas manos desde los pies hasta su cintura a la vez que daba suaves suspiros a sus labios vaginales lengueteando sus alrededores sobretodo la parte interna de sus piernas y pubis. Si fuese por mi hubiera seguido haciéndola desear mucho mas tiempo pero ellos ya estaban decididos a pasar a otra cosa así que me dejaron para acomodarse en la cama, ella pedía ser penetrada y tendida boca arriba en la tipica posición del misionero lo recibía a Carlos que le brindaba una empomada espectacular. No tardó mucho en acabar y corriendose de la cama me dice "dale, te toca a vos" jejejje me causó cierta gracia dada la situación en que estábamos pero bueno me acerqué a ella y empecé acaricíandola desde la cintura hasta alcanzar sus pechos bien proporcionados, ella con sus piernas en el aire me invitaba a entrar a esa hermosa cueva, lo cual hice sin dificultad sin usar las manos. Una vez que entró la mitad de mi verga me acomodé mejor y ejerciendo cierta presión en sus tetas empecé a bombearla rítmicamente durante un buen tiempo estuve disfrutando de sus gemidos hasta que sentí claramente que hundía sus uñas en mis brazos anunciando que terminaba, aproveché para darla vuelta y dejarla en posición de cuatro patas. No tenía ninguna intención de acabarle todavía así que en este cambio respiraba profundamente tratando de controlar mis tiempos, le entré desde atrás y el bombeo rítmico se interrumpío solo cuando se empezaron a impacientar para que acabe y ya... no entendía porqué el apuro pero entré a acelerar cada acometida a la vez que pellizcaba sus pezones con una mano entrando y saliendo ya sin control, golpeaba sus nalgas haciéndola moverse con cada estocada y sintiendola vibrar bajo mío; apenas sentí que me venía apoyé una mano en su espalda y con la otra apoyé mi dedo pulgar en su ano haciendo presión hasta lograr penetrarlo unos 2 o 3 centímetros. Así la sujete con bastante fuerza hasta descargarme profundamente dentro de ella que gemía mucho mas que antes, apenas dejé de moverme unos segundos cuando practicamente Carlos ocupaba mi lugar desplazándome. En todo este trajín mis ganas habían cambiado y ya no importaba mucho que pasaba en más, me sentía bien por lo que había vivido y seguramente en la próxima manejaría mejor todo así que fuí directamente a lo mío, ella no había cambiado asi que siempre en posición de 4 me recibía sumisamente mis rápidas embestidas, momentos después volvía a descargarme dentro de su ya llena vagina, nuestros líquidos se mezclaban claramente mientras alcanzaban las sabanas a travéz de sus piernas, dejamos el lugar sintiendo el olor a sexo que llenaba la habitación testigo de nuestra pequeña travesura.
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