El lado oscuro de Liz
El Explorador
La sexualidad es un tema extravagante y extraño, es casi como hablar de politica o religion; cada uno tiene su propia forma de ver y hacer las cosas, cada uno opina desde sus experiencias y fantasias terminando por construir nuevas bases de donde partiran otras fantasias deseos y sensaciones. A Liz la conoci en una reunion de amigos, se me hacia una mujer soft se la veia como q se fuera a romper con el primer viento q soplase quizas por eso me sorprendio la buena predisposicion q demostraba tener en atender los detalles ya sea q no falte para comer o beber a nadie o tambien integrando a los q no estaban tan metidos en el grupo; asi q cada vez q podia buscaba hablar con ella.
Despues de un tiempo la invite a mi casa a tomar unos mates y de a poco al final se convirtio en amiga intima, hablabamos de todo lo q nos gustaba y con lo q fantaseabamos obviamente la mayoria de las veces terminabamos en la cama, un juego q nos atraia particularmentte era acostarnos desnudos y simplemente acariciarnos sin cesar, sentir y hacer sentir tanta pasion erotica es sublime en si mismo, verdaderamente despues de esas sesiones bastaba con apoyar la lengua entre sus labios vaginales para oirla gemir presa de un intenso orgasmo. Normalmente mientras ella me cabalgaba buscaba jugar en mi culo con sus dedos, dominando por completo la situacion llevandome a romper barreras cada vez mas inimagibles, aun para mis fantasias.
Uno de esos dias llego mas risueña de lo normal y me dijo: preparate porq hoy tenes algo especial, y nada q hubiese pensado pudo acercarse a sus palabras. Empezo por desnudarme lentamente besando cada parte q iba quedando descubierta, a lo q yo correspondia con lo propio, muy suavemente no dejando centimetro sin acariciar y besar apenas apoyando los labios haciendo sentir la respiracion sobre su piel erizandola por momentos... todo se volvio mas frenetico cuando nuestras bocas se hicieron una conn nuestro sexo llevandonos a los umbrales de anhelados orgasmos y asi en ese momento me dijo espera, se bajo de la cama y volvio rapidamente con algo en sus manos.
Me empezo a masturbar mientras daba lenguetazos caprichosos en el glande de mi pija se daba tiempo para recorrerla con la lengua de punta a punta, a veces metia mis huevos en su boca cubriendolos de caliente saliva y jugando con ellos en su interior haciendolos ir de un lado a otro de su paladar, en tanto yo trataba de seguirle el paso al unisono, metia mi lengua entre sus labios mayores buscando limites invisibles lugares inexplorados q puedan devolver minimamente lo q estaba recibiendo, recorria su vagina pliegue a pliegue, cada minima parte era succionada lamida y hasta a veces mordida, deteniame sobre su clitoris con suaves y rapidas lamidas, sino energicos lenguetazos o simplemente un suave soplido q sabia eran para ella un tesoro valioso q la hacia vibrar entera.
Estaba tan concentrado en todo eso q cuando reaccione me di cuenta q ella me chupaba la pija con fuerza, se apoyaba en una mano con el brazo q separaba mi pierna y usaba la otra mano para jugar libremente con sus dedos en mi ano, casi sorprendido senti cuando trataba de meter el consolador donde segundos antes jugaron sus finos dedos; no costo que empiece un vaiven placentero que fue como si atravesase una pared de fuego, senti explotar mi cerebro me parecia flotar y solo reaccione buscando retribuirle tanta felicidad, aun en la incomodidad llegue a su rosado culo y hundia mi lengua separando las paredes de su esfinter penetrandola tan profundamente como llegaba, sin pensar sin parar un instante, ella gemia claramente, suspiraba profundamente cada vez mas seguido cuando por mi lado ya no soporte y me descargue en su boca llenandola, colmandola de mi leche que ella tragaba tratando de no dejar escapar nada. Me tome un par de minutos para volver a dedicarme a ella, ahora acompañaba dedos y labios, hacia incapié en su clitoris, mientras lo besaba suavemente meti 2 dedos en su vagina y los movia ritmicamente hasta encontrar ese tibio espasmo, una leve interrupcion de su agitada respiracion y casi instantaneamente la inequivoca humedad que dejaba saber que habiamos acabado.
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